En la sesión del pleno de la Comisión Federal de Competencia (Cofece) celebrada el pasado martes 13 de febrero, se otorgó la autorización para la adquisición de 13 centrales eléctricas por parte de un vehículo de inversión del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin). Esta operación, que deberá concluirse en los próximos seis meses, busca fortalecer el gobierno corporativo del vehículo de inversión, asegurando que las centrales operen en el mercado eléctrico en condiciones de competencia en beneficio de los consumidores.
La aprobación de esta adquisición responde a compromisos establecidos para cumplir con la meta de la iniciativa de reforma constitucional, donde se busca que el Estado mexicano recupere el liderazgo en la generación de energía eléctrica. Con esta operación, el Fonadin reafirma su papel como el vehículo más relevante para impulsar la infraestructura necesaria en el país, manteniendo su participación exitosa en proyectos asociados a energía.
La operación cuenta con un amplio respaldo del sector financiero, con la banca de desarrollo y la banca comercial financiando el 60% de la adquisición. Además, se buscará la participación de Afores, fondos de pensiones y otros inversionistas institucionales en beneficio de los trabajadores mexicanos.
Es importante destacar que esta transacción no implica un aumento en la deuda pública presupuestal más allá del costo de adquisición del 51%, aliviando así la presión sobre las finanzas públicas. Al contrario, se espera que genere una nueva fuente de ingresos en forma de dividendos para el Estado, evitando el pago de dividendos al extranjero.
Una vez concluida la adquisición, el Estado mexicano añadirá 8,500 MW adicionales a su capacidad de generación eléctrica, superando así el objetivo del 54% en la generación eléctrica del país. Esta medida no solo fortalecerá la soberanía energética nacional, sino que también se espera que atraiga la relocalización de empresas en áreas estratégicas, contribuyendo al desarrollo económico de México.