Un análisis de Doctoralia y Funsalud reveló que 73% de los pacientes en México recurre a inteligencia artificial y herramientas digitales para comprender estudios clínicos y resultados de laboratorio antes de acudir al consultorio, reflejando la transformación del sistema de salud hacia un modelo más digitalizado.
La adopción ocurre en un mercado de salud digital en expansión: Doctoralia reporta más de 390,000 especialistas registrados, 600 clínicas, 20.4 millones de usuarios únicos mensuales, 100,000 reseñas y 2.2 millones de citas agendadas cada mes. La mayor concentración de demanda se ubica en Ciudad de México, Querétaro, Guadalajara, Monterrey y Puebla.
El estudio muestra que 90% de los pacientes busca especialistas en línea antes de agendar, 84% revisa reseñas, 78% decide con base en opiniones de otros usuarios y 75% valida información en redes sociales. Además, 65.5% prefiere plataformas digitales para reservar citas, mientras que una de cada tres llamadas a clínicas tiene como finalidad agendar.
La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías del Inegi estimó 104.9 millones de usuarios de internet en 2025, equivalentes a 86.1% de la población, con el teléfono inteligente como principal punto de acceso para 97.3% de los internautas.
El estudio “El Paciente Digital Mexicano 2025” confirma que 73% de los usuarios utiliza buscadores para temas de salud, 35% consume contenidos médicos en redes sociales y 41% busca información sobre síntomas o enfermedades de manera frecuente.
La Organización Mundial de la Salud reconoce el potencial de los modelos multimodales de IA generativa en atención médica, investigación y salud pública. Sin embargo, el contexto nacional refleja retos: México cuenta con 2.7 médicos y 3.0 enfermeras por cada 1,000 habitantes, cifras por debajo del promedio de la OCDE, además de largas esperas en cirugías y 50.4 millones de personas con carencia de acceso a servicios de salud.
En este entorno, la IA se posiciona como una herramienta clave para pacientes que llegan al consultorio con información previa y dependen cada vez más de plataformas digitales para interpretar su expediente médico.