El Banco de México (Banxico) decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en 6.50%, en un contexto en el que la inflación en el país mostró una desaceleración durante la primera quincena de junio, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La decisión del banco central ocurre mientras los indicadores de precios apuntan a una moderación en el ritmo inflacionario, lo que reduce la presión inmediata sobre la política monetaria. En este entorno, la autoridad financiera optó por conservar el nivel actual de la tasa, tras ajustes previos en su ciclo de política monetaria.
De acuerdo con los datos más recientes, la inflación general en México continúa mostrando una tendencia a la baja en su variación anual, aunque persisten presiones en algunos componentes, lo que mantiene la atención de Banxico sobre la evolución de los precios.
Con esta decisión, el banco central reafirma su postura de cautela frente a las condiciones económicas internas y externas, buscando mantener la estabilidad de precios como su principal objetivo.