Una noticia positiva se conoció la semana que pasó, la inflación bajó a niveles no vistos en mucho tiempo.
"En México, la inflación general anual bajó a 3.12% en julio de 2026, lo que representa cuatro meses consecutivos a la baja y su nivel más bajo desde mayo de 2020, según datos del INEGI", consignaba la mayoría de los medios de comunicación, los más de los cuales por cierto ya ni siquiera se preocupan en disimular que solo copian y pegan los textos, y luego se quejan los colegas de que no hay trabajo cuando esa tarea, la de copiar y pegar textos la hace sin problema e infinitamente más rápido cualquier programa de IA.
El caso es que el gobierno desde luego no desaprovechó la oportunidad y cacareo la noticia como si México hubiera sido declarada la primera potencia mundial.
Ayer mismo en una tienda departamental casualmente escuché a una señora, gente del pueblo como dirían los "diferentes", decir casi a grito pelado: "qué caro está todo, suben cada semana los precios" me llamó la atención porque en la mañana se había publicado la "epopeya inflacionaria" de México, dos viajes, dos puntos de vista, uno de ellos del "pueblo bueno y sabio", que no de periodistas de ultra derecha que estamos muy enojados porque perdimos todos nuestras "privilegios".
Es muy sencillo explicar un fenómeno que también hay que decir no es novedoso, es de décadas enteras y así seguirá.
La inflación de escritorio se basa en fórmulas, artículos o productos así como bienes y servicios que son medidos para determinar qué tanto crecen determinado tiempo, muchas veces esos productos y demás incluso llegan a bajar, modificado la trayectoria general de lo que se mide, es el caso del jitomate por ejemplo, que en meses pasados alcanzó un precio promedio de hasta 65 pesos, mientas que hoy en promedio se encuentra alrededor de 20 pesos.
Esa inflación de escritorio tiene sustento estadístico y científico, de ninguna manera está mal, pero desde luego que no puede ni podría medir todos los bienes y servicios de un país, no hay en el mundo quien lo haga, por lo tanto es un indicador que aporta mucho para saber cómo se desempeña en términos generales la inflación digamos "global/nacional" con base en muestras que lo reflejan.
La inflación del pueblo es ha sido y será otra historia. Lo que se refleja en la vida real es otra cosa y también hay que decirlo, poco control tienen los gobiernos.
Así es que siempre que escuche o lea el dato de inflación y vea a los gobernantes pararse el cuello cuando la cifra es muy baja, sepa amable lector que es solo eso, un dato. Siga usted padeciendo su propia inflación y mejor organice sus finanzas porque esto es una historia que nunca terminará.