Estados Unidos tiene hoy con México el mayor número de “diferencias” comerciales en el sector agrícola y pecuario que en conjunto comprendería un mercado cercano a los 7 mil 900 millones de dólares anuales o aproximadamente 152 mil millones de pesos mexicanos.
No se asuste; le explico.
Nunca la lista de las diferencias había sido tan amplia y en algunos casos tan profunda en valor. Es muy importante señalar que esos 7,895 millones de dólares no son pérdidas consumadas para las partes. Representan el valor anual del mercado mexicano potencialmente expuesto a cierres, aranceles, investigaciones o cierres temporales estratégicos.
Desde la primera generación del NAFTA, no existían tantos expedientes abiertos entre ambas naciones en el rubro de alimentos o temas agroalimentarios/pecuarios.
De todas formas ninguno de estos problemas a resolver es inventado o simulado para perjudicar pero hay algo más que decir si hacemos caso a la suspicacia. Si hay algo que ha cambiado y mucho.
Siete son hoy los expedientes abiertos y todos se atienden mediante instrumentos distintos o diferentes. Estén involucrados los Tomates (para nosotros Jitomates), el Ganado en pie, el asunto PARCIALMENTE RESUELTO del cierre al AGUACATE, la LECHUGA, el Chile Jalapeño y procesos de investigación en curso de Cilantro y Perejil.
Los instrumentos legales involucrados son: ARANCEL por ANTIDUMPING en el caso del jitomate, Cierre Zoosanitario ante el Gusano Barrenador cercano a la frontera norte . En el caso del cierre al ingreso (ahora parcial) del Aguacate se argumenta como necesario para proteger la seguridad de inspectores estadounidenses; investigación epidemiológica para el caso de la LECHUGA y retiro de Lotes exportados por presumible contaminación en el caso de Chile Jalapeño y vigilancia y rastreo sin producto conformado en el caso del Cilantro y el Perejil.
Las diferencias en un mercado tan amplio y diverso como el agroalimentario o agrícola y pecuario no deben de alarmarnos. Nadie puede afirmar que los 7 casos que ahora se presentan, todos de características propias y diferentes son artificiales o provocados con alguna intención específica de perjudicar al socio y vecino.
La historia señala controversias desde el inicio de la primera generación del NAFTA. En el período 1994-2001 se presentaron problemas en la exportación de aguacate en Estados Unidos como también tuvieron que atenderse diferendos en el mercado de jitomate y el atún. Entre el 2002 y 2007 se agregaron diferencias en azúcar, jitomate, fructosa y aguacate.
Entre el año 2008 y 2016 hubo diferencias en el mercado del ganado por etiquetado de orígen, asuntos del atún y del jitomate. Entre 2009 y 2011 el diferendo implicó la aplicación de represalias arancelarias de México hacia 99 productos estadounidenses derivadas del incumplimiento de Estados Unidos en la oportunidad de que autotransportes mexicanos pudieran ingresar a territorio estadounidense.
En 2014 fue el azúcar y el etiquetado de carne concentraron las diferencias.Ya en 2018-2019 comenzaron las diferencias con Acero y Aluminio y represalias sobre cerdo, quesos, manzana y papa a lo que se agregó en el 2023-2024 el tema de maíz trasgénico,el tema del glifosato, nuevamente el jitomate y comenzaron suspensiones breves en la exportación de aguacate.
No han sido asuntos artificialmente sustentados. El conflicto no puede pensarse intencional aunque la manera de abordarlos si deja algo diferente en claro: “Desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994, no se identifica otro momento en que hayan coincidido tantos expedientes estadounidenses sobre productos agroalimentarios mexicanos de alto valor y bajo argumentos tan distintos.”
El periodo 2002-2007 sería el antecedente más próximo, por la coincidencia de azúcar, fructosa, jitomate y aguacate. Sin embargo, la situación actual es más amplia: Hoy son siete expedientes. Cinco confirmados y dos en observación; el mercado expuesto alcanza casi los 8 mil mdd y ocurre en el contexto de la renegociación del Temec y del asunto pendiente de los políticos relacionados presumiblemente con la delincuencia organzada donde el avance es nulo.
Ahora los conflictos se arreglan por la “línea dura”. Estados Unidos ha cambiado de actitud hacia México. Ahora es “recio y tupido”.