Las transformaciones de Morena ocurren puntualmente, aunque se difunden poco, la censura de los medios convencionales sobre el tema es permanente desde hace más de 8 años.
Una consigna común, acuerdo no escrito entre los medios mexicanos intenta darle el menor espacio posible a las obras, actividades y declaraciones de sus líderes.
Cuando el PRI estaba en el poder los medios le otorgaban espacios en primera, plana, en posiciones destacadas en los medios, lucimiento preponderante, aunque carecieran de contenido o éste fuera una declaración intrascendente o una mentira.
Morena se transforma, a veces no con la velocidad que los militantes y la población quisieran. Hay partes olvidadas luego de más de tres meses de la nueva presidenta la situación internacional pareciera no existir.
Hubo una trepanación en esa área que abarcaba Mexicanos en el Extranjero y Asuntos internacionales. Al ponderar el tema de los paisanos en otros países, área eminentemente electoral, quedó acéfala buena parte de los asuntos internacionales donde, lo sucedido en el mundo pareciera ajeno al partido más importante de Latinoamérica.
La proximidad de las elecciones no es pretexto para enfocarse sólo en esa actividad sino incorporar al proyecto electoral, figuras, posturas, reacciones y acciones sobre la eterna enemiga de la humanidad: la derecha.
Debe actuarse hacia afuera, tanto como desde adentro, donde comienza a producirse una depuración que debe ser permanente sin importar coyunturas que obliguen a expulsiones.
En medio de las definiciones políticas rumbo a 2027, surge una precisión comienza a cobrar relevancia dentro de Morena: la prohibición que el partido decidió aplicar desde la próxima elección corresponde al nepotismo electoral, no a la reelección consecutiva.
Ambos temas forman parte de la misma reforma constitucional, su prohibición legal entrará en vigor hasta 2030. Morena determinó anticipar para 2027 sus reglas internas contra la postulación de familiares de quienes ocupan un cargo público, pero no estableció el mismo adelanto para quienes buscan continuar por un periodo consecutivo.
Esto significa que las actuales presidentas y presidentes municipales que llegaron al cargo en 2024 y no se encontraban ejerciendo una reelección podrán buscar nuevamente la candidatura de Morena en 2027, siempre que cumplan con los requisitos legales, estatutarios y con el método de selección que determine el partido.
La confusión surgió porque la propuesta original planteaba aplicar desde 2027 tanto la prohibición del nepotismo como la de la reelección. Sin embargo, el Congreso modificó el régimen transitorio y estableció que la reforma constitucional será obligatoria hasta el proceso electoral de 2030.
Así, para 2027 habrá dos reglas distintas dentro del partido guinda: no podrán heredarse candidaturas entre familiares, pero sí podrán competir por la continuidad quienes legalmente tengan derecho a un segundo periodo consecutivo. La reelección seguirá vigente en la próxima elección; será hasta 2030 cuando quede definitivamente prohibida.