El Instituto Nacional Electoral aprobó una nueva modificación a su manual de identidad gráfica para implementar una paleta basada en tonos grises, blanco y negro. La resolución emitida por la Junta General Ejecutiva entra en vigencia de manera inmediata y de carácter obligatorio para toda la infraestructura institucional y medios de difusión del órgano arbitral.
La reestructuración visual establece las siglas de la entidad en tono gris Oxford y el icono de la boleta en gris claro, manteniendo el color beige como un matiz complementario. De acuerdo con las especificaciones del organismo, la inclinación por esta escala monocromática responde a la necesidad de reflejar neutralidad en el desempeño de sus facultades democráticas.
Este cambio ocurre tras una previa modificación realizada semanas atrás donde se sustituyó el tradicional rosa mexicano por tonalidades lilas, luego del registro de dicho color por una agrupación política. Aquella versión intermedia recibió cuestionamientos por la similitud que mantenía con la imagen empleada por administraciones locales e instituciones partidistas.
Con este rediseño definitivo, la autoridad electoral pretende desvincular su presencia institucional de cualquier corriente partidista o gestión gubernamental vigente. La aplicación de las directrices visuales requerirá el ajuste de la papelería, infraestructura y canales de comunicación en las instalaciones de todo el país.