El déficit comercial de Estados Unidos se incrementó en julio hasta los 118 mil 800 millones de dólares, frente a los 101 mil 400 millones registrados en junio, según datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio. La caída de las exportaciones en 2.9% y el aumento de las importaciones en 3.7% explican el deterioro de la balanza.
La estrategia del presidente Donald Trump de aplicar aranceles más agresivos para reducir el déficit no logró contener el repunte, lo que refleja la complejidad de los efectos de las medidas proteccionistas en el comercio internacional.
Austan Goolsbee, presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago, advirtió que los gravámenes están generando un desafío adicional para la política monetaria. Señaló que los aranceles, en teoría, deberían tener un impacto puntual en los precios, pero en la práctica han provocado aumentos sucesivos que complican la lectura de la inflación.
El funcionario explicó que la imposición repetida de aranceles, sumada a las acciones judiciales para revertir algunos de ellos, ha creado un entorno de incertidumbre que dificulta al banco central anticipar la evolución de los precios y ajustar su estrategia de manera efectiva.