El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador, destacó que México cuenta actualmente con ahorro interno acumulado en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), lo que abre la posibilidad de destinarlo a proyectos de infraestructura que impulsen el desarrollo regional. Durante un foro empresarial, señaló que el reto es encontrar mecanismos para que esos recursos financien obras estratégicas.
Amador subrayó que el objetivo es evitar que la inversión se concentre en las regiones tradicionalmente favorecidas y, en su lugar, fortalecer los Polos de Desarrollo para el Bienestar, que actualmente suman 14 en distintas zonas del país. Estos proyectos buscan generar empleos, reducir desigualdades y potenciar capacidades productivas locales.
El funcionario recordó que la infraestructura es indispensable para cualquier estrategia económica y que tanto el gobierno como la iniciativa privada deben colaborar estrechamente. Entre 2026 y 2030 se contempla una inversión aproximada de 5.6 billones de pesos en sectores clave como energía, transporte, agua, salud, educación y aeropuertos.
Para respaldar esta visión, el 9 de abril de 2026 se promulgó la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica, que promueve esquemas de inversión mixta y permite deducciones fiscales inmediatas del 100% en activos fijos, además de beneficios adicionales en capacitación e innovación vinculados a los polos de desarrollo.