El clavadista mexicano Osmar Olvera, doble medallista en los Juegos Olímpicos de París 2024, encendió la preocupación entre sus seguidores al compartir imágenes desde el Hospital Central Militar de la Ciudad de México, donde fue sometido a una cirugía de septoplastia y rinoplastia. La intervención tuvo como objetivo corregir un tabique desviado que afectaba su respiración y, en consecuencia, su rendimiento deportivo.
Olvera, de 20 años, había estado lidiando con este problema desde antes de su ciclo olímpico, pero decidió posponer la operación debido a la intensidad de las competiciones. Su madre, Mayanín Ibarra, explicó que el atleta había sufrido varios accidentes en su infancia que resultaron en rinitis crónica, lo que agravó la dificultad para respirar con el paso del tiempo.
Concluidos los Juegos Olímpicos de París, el equipo de Olvera consideró que era el momento ideal para realizar la cirugía, buscando mejorar tanto su salud como su desempeño deportivo antes de comenzar su preparación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La septoplastia y rinoplastia, cirugías destinadas a corregir el tabique desviado y optimizar la estructura nasal, se programaron estratégicamente después de su participación olímpica. Con esto, Olvera espera poder concentrarse plenamente en sus entrenamientos sin el obstáculo físico que lo ha acompañado durante años.
La intervención fue exitosa, y el joven clavadista fue dado de alta en menos de 48 horas. Aunque la publicación de las imágenes causó inquietud entre sus fanáticos, el propio Olvera y su equipo médico se apresuraron a aclarar que su recuperación va por buen camino, y se espera que regrese pronto a los entrenamientos con pronósticos optimistas.