Un grupo de manifestantes encapuchados retiró las barreras metálicas que protegían las inmediaciones de Palacio Nacional en el marco de la marcha convocada por la llamada “Generación Z”, lo que derivó en un choque con elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Según reportes, los agentes respondieron lanzando humo, piedras y petardos para contener la movilización.
El enfrentamiento ocurrió en la avenida Pino Suárez, a poca distancia de las instalaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde los manifestantes consiguieron remover parte del cerco colocado por las autoridades.
Las vallas habían sido instaladas días antes para reforzar la seguridad ante la protesta.
Algunos jóvenes del contingente comenzaron a arrojar objetos contra los policías, quienes respondieron con gases u otros mecanismos para dispersar.
Entre los manifestantes se escucharon gritos de aliento cuando se tiró la barrera, aunque no todos respaldaron la acción: ciertos asistentes afirmaron que la estrategia podría estar diseñada para desacreditar el movimiento.
Varios jóvenes reportaron malestar: algunos sufrieron heridas en la cabeza y otros se limpiaban los ojos afectados por el humo lanzado por la policía. También se documentó una detonación cerca de la primera línea del plantón, que dejó una marca café en el piso del Zócalo.
Mientras tanto, el grueso de la marcha, que partió del Ángel de la Independencia, se mantuvo al margen de estas agresiones.