Durante los periodos vacacionales aumenta el número de viajes, tanto cortos como largos, lo que puede implicar riesgos para la salud si no se toman precauciones. Autoridades del sector salud señalan que factores como el destino, la duración de la estancia, el tipo de alojamiento, la higiene de los alimentos y el estado físico de cada persona deben considerarse al planear un viaje.
Los especialistas recomiendan consultar al médico antes de salir para determinar si es necesario vacunarse o reforzar algunas dosis. En destinos donde la malaria es común, puede ser indispensable tomar medicamentos preventivos. Asimismo, se aconseja protegerse contra picaduras de insectos mediante el uso de repelente, ropa de manga larga y dormir en áreas seguras.
En cuanto a la alimentación, se sugiere evitar consumir alimentos crudos o mal cocidos y beber únicamente agua embotellada o desinfectada. También es fundamental mantener medidas básicas de higiene como el lavado frecuente de manos y el uso de gel antibacterial.
Estas acciones permiten reducir riesgos y disfrutar de los viajes con mayor seguridad, tanto en destinos nacionales como internacionales.