La vicecoordinadora de Vinculación Parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados, Gabriela Jiménez Godoy, afirmó que la protección civil debe transformarse en una cultura de prevención y resiliencia urbana, más allá de la respuesta inmediata a las emergencias. Durante el Foro “Diálogo Metropolitano de Gestión de Riesgos de Desastres: de la emergencia a la resiliencia urbana”, subrayó que los desastres comienzan mucho antes de una tragedia, cuando no se identifican riesgos ni se adapta la infraestructura a las nuevas condiciones climáticas.
Jiménez Godoy destacó que la prevención requiere coordinación permanente entre los tres órdenes de gobierno, instituciones, ciudadanía, academia y sector privado, con protocolos eficaces y capacidad de respuesta oportuna. Reconoció además el trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum al colocar la prevención como eje central de la política pública frente a fenómenos naturales, y señaló que avanzar hacia ciudades seguras implica incorporar ciencia, tecnología y planeación estratégica.
En el encuentro, la diputada federal Marisela Zúñiga resaltó la necesidad de fortalecer sistemas de alerta sísmica, realizar simulacros con responsabilidad y proteger a los animales de compañía en emergencias. Enrique Guevara, director general del CENAPRED, enfatizó la importancia de prepararse ante sismos, inundaciones y sequías, mientras que Myriam Urzúa, secretaria de Gestión Integral de Riesgos de la CDMX, subrayó que la gestión de riesgos es una responsabilidad compartida entre gobierno, sociedad y sector privado.
Otros especialistas como Ubaldo González, coordinador estatal de Protección Civil de Morelos, y Gontrán Villalobos Sánchez, del PNUD en México, coincidieron en que la prevención y la planeación son indispensables para reducir vulnerabilidades en zonas metropolitanas. También participaron representantes de Chiapas, Querétaro, Hidalgo y la alcaldía Tlalpan, quienes compartieron experiencias locales.
Como conclusión, Jiménez Godoy afirmó que el reto principal es lograr que los tres órdenes de gobierno trabajen de manera coordinada en una estrategia nacional de prevención y atención de emergencias, con protocolos claros y ágiles que eviten la burocracia. El objetivo, dijo, es construir ciudades resilientes capaces de prevenir desastres, reducir sus impactos y recuperarse con mayor rapidez.