El huracán Rachel se debilitó a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson; sin embargo, continúa generando condiciones meteorológicas adversas en Baja California Sur, con lluvias intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado en distintas zonas costeras.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la mañana de este sábado el sistema se ubicó a aproximadamente 430 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas. El fenómeno presenta vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora, rachas de hasta 170 kilómetros por hora y un desplazamiento hacia el oeste-noroeste a seis kilómetros por hora, alejándose gradualmente del territorio nacional.
A pesar de su debilitamiento, las bandas nubosas asociadas al ciclón continuarán provocando lluvias muy fuertes en el sur de Baja California Sur, con acumulados estimados de entre 50 y 75 milímetros. Asimismo, se prevén rachas de viento de hasta 60 kilómetros por hora y oleaje de entre tres y cuatro metros de altura en las costas de la entidad.
Las condiciones marítimas también afectarán otras regiones del Pacífico mexicano. En las costas de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima se espera oleaje de entre dos y tres metros, por lo que las autoridades recomendaron extremar precauciones a embarcaciones menores y actividades recreativas en el mar.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las precipitaciones derivadas de Rachel podrían ocasionar deslaves en zonas montañosas, incremento en los niveles de ríos y arroyos, además de posibles inundaciones y encharcamientos en áreas bajas, especialmente en comunidades vulnerables del sur de la península.
Por ello, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse atenta a los avisos oficiales de Protección Civil y seguir las recomendaciones emitidas por las instancias de emergencia ante cualquier cambio en la trayectoria o intensidad del sistema.
Rachel se desarrolló esta semana en aguas del Pacífico mexicano y avanzó paralelamente a zonas que recientemente resintieron los efectos del huracán Polo, fenómeno que impactó en días pasados a Baja California Sur y Sonora tras alcanzar categoría 5.
Para la temporada de ciclones tropicales 2026 en el océano Pacífico, las autoridades meteorológicas estiman la formación de entre 18 y 21 sistemas con nombre, de los cuales entre cuatro y cinco podrían evolucionar a huracanes de gran intensidad.