La administración de Claudia Sheinbaum otorgó en 2025 al menos tres contratos por un monto de hasta 227 millones de pesos a Neuronic Mexicana S.A. de C.V., filial de BioCubaFarma, conglomerado estatal creado por el Consejo de Ministros de Cuba. Los convenios tuvieron como objetivo la adquisición de miles de piezas de medicamentos oncológicos, entre ellos vincristina, metotrexato y doxorrubicina.
La Auditoría Superior de la Federación, en su revisión de la cuenta pública 2023, documentó que Neuronic Mexicana realizó transferencias bancarias hacia el laboratorio cubano AICA y a la Tesorería de BioCubaFarma, instituciones directamente vinculadas al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La compra de fármacos se suma a la entrega de medicamentos bajo el argumento de ayuda humanitaria, lo que ocurre pese a las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre sanciones a quienes financien al régimen cubano.
Con estas operaciones, México no sólo mantiene un esquema de apoyo humanitario hacia la isla, sino que también fortalece vínculos comerciales en el sector farmacéutico con empresas estatales cubanas.