La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que su administración no procederá con reembolsos directos a migrantes mexicanos afectados por el impuesto del 1 por ciento a las remesas en efectivo, recientemente aprobado en Estados Unidos. En su lugar, se trabaja en una alternativa a través de la Financiera para el Bienestar (Finabien).
“Estamos planteando que quienes envíen en efectivo obtengan su tarjeta de Finabien porque es mucho más fácil que el reembolso directo en efectivo”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina del 2 de julio de 2025.
El anuncio surge tras la aprobación en el Senado estadounidense del paquete fiscal promovido por el presidente Donald Trump, que contempla un impuesto a las remesas enviadas en efectivo por migrantes. La mandataria mexicana precisó que el nuevo gravamen se aplicará únicamente en puntos donde se acepten remesas en efectivo para su posterior depósito.
Originalmente, Sheinbaum había anunciado que este viernes se presentaría un plan de reembolso, sin embargo, aclaró que dicho anuncio se pospondrá, ya que su equipo continúa afinando la propuesta en conjunto con Finabien. Entre las medidas consideradas se encuentra la distribución de tarjetas Finabien a migrantes en los consulados de Estados Unidos, lo que permitiría el envío electrónico de dinero y evitaría así el nuevo impuesto.
“Se masificará la tarjeta del Finabien para que todos los que tienen dinero en efectivo, obtengan su tarjeta de Finabien en cualquier consulado”, afirmó la presidenta.
Asimismo, indicó que se mantiene un análisis en colaboración con el Banco de México para estimar el número de migrantes que podrían verse afectados por esta medida fiscal.
Cabe recordar que la propuesta original de Trump contemplaba un impuesto del 5 por ciento a las remesas, cifra que fue reducida a 3.5 por ciento y finalmente quedó establecida en 1 por ciento. Las remesas constituyen una fuente crucial para la economía familiar de miles de hogares mexicanos, destinándose un 49.8 por ciento al consumo de bienes y un 37.7 por ciento al pago de servicios.
El extenso plan fiscal, que aún debe ser revisado por la Cámara de Representantes antes del 4 de julio, contiene cerca de 940 páginas y abarca otros rubros como recortes presupuestales, exenciones fiscales, recursos para la defensa nacional y medidas enfocadas en la política migratoria estadounidense. En caso de aprobarse, entraría en vigor a partir de enero del próximo año.