La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) incrementó los estímulos fiscales aplicables a las gasolinas Magna y Premium, además de elevar el subsidio complementario al diésel para la semana del 10 al 16 de octubre, con el objetivo de mitigar el impacto de las recientes presiones en los mercados energéticos internacionales.
De acuerdo con las disposiciones publicadas para el periodo vigente, el diésel mantendrá un estímulo fiscal del 100 por ciento sobre la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), equivalente a 7.36 pesos por litro. Adicionalmente, el gobierno federal aumentó el apoyo complementario a 1.09 pesos por litro, lo que representa un incremento de 49 centavos respecto a la semana anterior.
En el caso de la gasolina Magna, Hacienda elevó el estímulo fiscal a 4.31 pesos por litro. Con este ajuste, los consumidores deberán cubrir únicamente 2.39 pesos por litro correspondientes al IEPS, cifra inferior a la registrada durante la semana previa.
Por su parte, la gasolina Premium también recibió un aumento en el apoyo fiscal. El estímulo pasó a 4.03 pesos por litro, permitiendo que los automovilistas paguen 1.62 pesos por litro del impuesto, una reducción frente al monto aplicado en días anteriores.
Las modificaciones ocurren en un contexto de volatilidad en los mercados petroleros internacionales. Durante los últimos días, los precios del crudo registraron incrementos debido a la suspensión de una parte importante de la producción en el Golfo de México tras el paso del huracán Isaías, así como por las tensiones relacionadas con el transporte marítimo en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más relevantes del mundo.
Pese a las variaciones internacionales, los precios al consumidor se han mantenido relativamente estables. Datos de PETROIntelligence indican que este 11 de octubre la gasolina Magna se comercializó en un promedio de 23.70 pesos por litro, sin cambios respecto a la semana anterior.
La gasolina Premium registró un precio promedio de 28.61 pesos por litro, lo que representa un incremento marginal de dos centavos, mientras que el diésel alcanzó los 27.01 pesos por litro, un centavo más en comparación con el periodo previo.
La política de estímulos fiscales aplicada por la SHCP busca amortiguar las fluctuaciones internacionales de los combustibles y evitar que los incrementos en el precio del petróleo se reflejen de manera inmediata en los costos que enfrentan consumidores y transportistas en el país.