El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuestionó la idea de transformar al organismo rector del fútbol en una entidad con fines de inversión privada. A través de un mensaje en redes sociales, aseguró que “la FIFA no es un fondo de capital privado” y advirtió que vender sus activos a inversores significaría “ceder una parte del juego, especialmente su alma”.
Blatter, quien dirigió la FIFA entre 1998 y 2016, se sumó a las voces que rechazaron la propuesta de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial destinada a comercializar eventos deportivos, proyecto del que el organismo finalmente desistió. El exdirigente recordó que la FIFA es una asociación con estatutos y reglamentos, con responsabilidad fiduciaria de proteger el fútbol global.
Su salida de la presidencia en 2016 se produjo tras escándalos de corrupción que obligaron a convocar elecciones extraordinarias. En esos comicios, Gianni Infantino obtuvo 115 votos frente a los 88 del jeque Salman bin Ebrahim al Khalifa y los 4 del príncipe Alí Bin Al Hussein, consolidándose como nuevo presidente de la FIFA.
Las declaraciones de Blatter reavivan el debate sobre el rumbo financiero del organismo y la tensión entre la preservación del espíritu deportivo y la creciente presión por monetizar sus competencias internacionales.