Por falta de presupuesto, El Servicio Nacional del Clima de los Estados Unidos fue rebasado, de nada sirvió la alerta lanzada para el centro de Texas ante las fuertes lluvias que se presentarían, hace ya una semana, y que han cobrado la vida de más de cien personas.
Los recortes presupuestales ordenados por Donald Trump se tradujeron en muerte.
Tras la tragedia ahora resulta que nadie se responsabiliza y que entre las autoridades locales y los servicios meteorológicos regionales y nacionales, intercambian acusaciones, pero las miradas se dirigen a la Casa Blanca y en especial a la Oficina Oval.
El Gobernador de Texas, Greg Abbott, simpatizante y apoyador incondicional de Trump, será junto con el presidente, quienes llevarán a cuestas esta tragedia que, a pesar de todas las excusas vertidas, han enlutado al país y es que, con el paso de los días, las pérdidas humanas y materiales además de las afectaciones a la región, sólo aumentaron el pesar.
El golpe de agua que se generó por el aumento del caudal del Río Guadalupe cobra la vida de muchas personas que habían aprovechado el fin de semana largo tras la celebración del 4 de julio, así como desafortunadamente los niños que acudieron a los campamentos de verano.
Nada disminuye el impacto generado por esta tragedia, nada.
El cambio climático del cual tanto ha dudado el presidente Trump se hizo presente, según meteorólogos, estudiosos y especialistas del tema. Hay que recordar los discursos presidenciales y las acciones desarrolladas.
El gobierno de Trump, por ejemplo, ha apoyado el desarrollo de energías fósiles en terrenos federales incluyendo la extracción de gas y petróleo en bosques nacionales, cerca de monumentos, parques nacionales y es que poco después de asumir el cargo, el mandatario comenzó a implementar su "Plan Energético América Primero" y firmó órdenes ejecutivas para aprobar dos controvertidos oleoductos. Así o más claro.
A una semana de la tragedia, el mandatario estadounidense ha tratado de evitar hablar sobre lo ocurrido en Kerville, Texas.
Sin embargo, el que pudo evadirlo fue el gobernador Abbott quien se ha ido por lo superficial…” muchos de los que no han sido localizados estaban alojados en la región de Hill Country (campo), pero no estaban registrados en un campamento u hotel” y eso en qué cambia lo ocurrido.
La reasignación presupuestal ordenada desde la Casa Blanca, sólo buscan paliar la tragedia, pero Trump y su gabinete debe considerar que los fenómenos naturales en cualquier momento se hacen presentes más aún cuando se está atentando contra el medio ambiente.
El desbordamiento del Rio Guadalupe y el golpe de agua que cobró más de un centenar de vidas y un número mayor de desaparecidos, es una tragedia, no tiene otro calificativo, una tragedia.
@ncar7