México y Corea del Sur acordaron avanzar hacia un esquema formal de cooperación económica, con la creación de un Diálogo Estratégico entre ministros y un grupo de trabajo especializado en comercio e inversión. El compromiso quedó establecido en la Declaración Ministerial Conjunta firmada en Ciudad de México por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el ministro de Comercio surcoreano, Yeo Han-koo.
El acercamiento ocurre en un contexto marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y por tensiones arancelarias globales que han reconfigurado cadenas productivas. Ambos gobiernos coincidieron en mantener consultas estrechas para mitigar los efectos del incremento arancelario aplicado recientemente por México y evitar disrupciones en comercio e inversión.
La declaración conjunta también incluyó un intercambio de posturas sobre el proceso de revisión del T-MEC y sus implicaciones para las empresas instaladas en la región, particularmente las compañías coreanas con operaciones manufactureras en territorio mexicano.
Pedro Canabal, socio de Baker Tilly México y miembro del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior, destacó que la alianza con Corea representa un movimiento estratégico para reforzar cadenas productivas vinculadas al T-MEC, especialmente en sectores que requieren mayor contenido tecnológico y regional.
El especialista subrayó que México enfrenta cuatro ejes clave en su política comercial: consolidar la integración de América del Norte mediante el T-MEC, diversificar exportaciones hacia Europa con la modernización del TLCUEM, reducir distorsiones derivadas de importaciones de países sin tratado, e incorporar a Corea como socio estratégico en inversión y proveeduría industrial.
Para el sector empresarial mexicano, el acuerdo abre oportunidades concretas de colaboración con compañías coreanas, integración en manufactura avanzada y fortalecimiento del contenido regional exigido por el T-MEC. Canabal añadió que el comercio exterior se perfila como herramienta central de política industrial, en un entorno donde reglas de origen, aranceles e inversión estarán cada vez más interconectados.