La Junta de Gobierno del Banco de México acordó de forma unánime conservar en 6.50 por ciento la tasa de interés de referencia interbancaria, tras analizar la trayectoria de los precios, los movimientos en el mercado cambiario y la postura monetaria actual. El órgano rector determinó que la actividad económica nacional mostró una desaceleración en su ritmo de crecimiento a lo largo del tercer trimestre de 2026, prevaleciendo un entorno con margen de capacidad no utilizada en los mercados.
El banco central detalló que entre los meses de julio y septiembre la tasa inflacionaria general registró un incremento influenciado por el rubro no subyacente, alcanzando un nivel de 3.42 por ciento, mientras que la medición subyacente mostró un ajuste a la baja. Con base en estos indicadores, la institución ajustó sus proyecciones para los indicadores de precios a corto plazo y ratificó su previsión de que la inflación se alineará con el objetivo oficial del tres por ciento hacia la parte final del año 2027.
La autoridad monetaria enfatizó que persisten factores de riesgo con tendencia al alza que podrían presionar el costo de vida en el país, tales como los conflictos geopolíticos, las fluctuaciones cambiarias, los costos de producción y las eventualidades climáticas. Por estas razones, los integrantes de la junta continuarán monitoreando el comportamiento de las variables financieras para determinar las futuras decisiones de política económica.