Claudia Bolaños
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó una metodología especializada para analizar investigaciones de feminicidios y muertes violentas de mujeres y niñas, con el propósito de mejorar la calidad de las indagatorias y fortalecer el acceso a la justicia.
El documento forma parte de la Iniciativa Spotlight y propone una herramienta técnica que permite revisar expedientes de manera estructurada, a fin de identificar si las autoridades cumplieron con los estándares de debida diligencia en la investigación de estos delitos.
De acuerdo con el organismo, esta metodología “permite evaluar de manera sistemática la calidad de las investigaciones”, al tiempo que facilita detectar omisiones, fallas o retrasos que puedan afectar el esclarecimiento de los hechos y el acceso a la justicia para las víctimas.
Uno de los elementos centrales del instrumento es la incorporación de la perspectiva de género en el análisis de los casos, con el objetivo de verificar si las autoridades tomaron en cuenta el contexto de violencia contra las mujeres. En ese sentido, se advierte que “la falta de este enfoque puede derivar en investigaciones incompletas o sesgadas”, lo que limita la identificación de los responsables.
Asimismo, la herramienta plantea revisar aspectos clave como la correcta recolección de pruebas, la cadena de custodia, la actuación de peritos y ministerios públicos, así como la atención brindada a las víctimas indirectas, incluyendo sus familias.
La ONU-DH destacó que la metodología también busca “identificar áreas de oportunidad y formular recomendaciones concretas” para mejorar el desempeño institucional, tanto en fiscalías como en otras instancias encargadas de la procuración de justicia.
El documento está dirigido a autoridades ministeriales, judiciales y organismos de derechos humanos, y tiene como finalidad contribuir al fortalecimiento de las capacidades técnicas en la investigación de feminicidios, así como reducir la impunidad en estos casos.
Con esta herramienta, se busca establecer un estándar común de análisis que permita no solo evaluar investigaciones ya realizadas, sino también mejorar las prácticas futuras en la atención de la violencia feminicida.