El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó que su país debería volver a ser sede de una Copa Mundial de Futbol, pero en esta ocasión sin la participación de México ni Canadá como anfitriones. La declaración fue realizada durante una conferencia de prensa en la Torre Trump de Nueva York, junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el marco de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España.
Trump destacó que la justa de Norteamérica ha superado todas las expectativas y rompió récords históricos. “La Copa Mundial de la FIFA 2026 ha roto casi todos los récords imaginables. Esta es, por mucho, la Copa del Mundo más grande de la historia”, expresó el mandatario, al subrayar la incorporación de 16 equipos adicionales en esta edición.
El republicano señaló que, debido al éxito del torneo, Estados Unidos debería ser elegido nuevamente como sede, aunque esta vez sin compartir la organización con México ni Canadá. “Fue muy amable de mi parte incluirlos”, dijo entre risas, al tiempo que Infantino le sugirió la posibilidad de organizar una futura Copa del Mundo en conjunto con China.
Trump comparó la magnitud del evento con múltiples Super Bowls celebrados al mismo tiempo, resaltando la asistencia masiva y el ambiente festivo en cada estadio. “Cada estadio está lleno hasta el tope, el espíritu”, afirmó.