En 48 horas, Ismael “El Mayo” Zambada enfrentará la audiencia final en la que el juez Brian Cogan, del Tribunal del Distrito Este de Nueva York, dictará la condena definitiva contra el exlíder del Cártel de Sinaloa. El capo, detenido en agosto de 2025, se declaró culpable de delincuencia organizada y enfrenta la posibilidad de cadena perpetua, además del pago de una multa de 15 mil millones de dólares solicitada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
En una carta enviada al juez, Zambada reconoció el daño causado por el narcotráfico y aceptó que la pena mínima obligatoria es la prisión vitalicia. Sin embargo, pidió no ser recluido en una cárcel de máxima seguridad debido a problemas de salud y edad avanzada. Propuso como alternativas el Centro Médico Federal de Butner, el FMC de Rochester y el MCFP de Springfield, instalaciones con atención médica especializada.
El DOJ respondió con preocupación, argumentando que si se le permite estar en un penal con menor seguridad, Zambada podría continuar dirigiendo operaciones del cártel desde prisión. Por ello, insistió en que se le imponga cadena perpetua en una cárcel de alta seguridad y el pago de la multa acordada.
Las investigaciones de la fiscalía señalan que bajo el liderazgo de “El Mayo” se fortaleció una red de corrupción que involucraba a policías locales, mandos militares y funcionarios, quienes habrían protegido las operaciones del Cártel de Sinaloa y frustrado intentos de captura.
La audiencia del lunes definirá el futuro judicial de uno de los narcotraficantes más influyentes de México, cuya sentencia marcará un precedente en la lucha contra el crimen organizado.