París Saint Germain hizo historia al levantar por primera vez la UEFA Champions League tras imponerse con un contundente 5-0 al Inter de Milán en la final celebrada en Múnich. Con una actuación impecable en la Allianz Arena, el equipo dirigido por Luis Enrique rompió su maldición europea y se consagró campeón con una exhibición de fútbol que no dejó lugar a dudas.
Desde los primeros minutos, el PSG dejó claro que no estaba dispuesto a dejar escapar la oportunidad. Achraf Hakimi abrió el marcador al minuto 12, adelantando al conjunto parisino y marcando el rumbo de un partido que terminaría en goleada histórica.
El joven Désiré Doué, revelación de la temporada y uno de los pilares del equipo, firmó un doblete en los minutos 20 y 63, ampliando la ventaja y sellando su nombre como uno de los héroes de la noche bávara. El Inter, superado en todas las líneas, no logró reaccionar ante el dominio absoluto del PSG.
Khvicha Kvaratskhelia, otra figura fundamental en la campaña europea del club francés, anotó el cuarto tanto al 73', cuando el encuentro ya era una fiesta parisina. Senny Mayulu, en su primera aparición en una final de Champions, cerró la cuenta al minuto 86, completando la “manita” y desatando la euforia en el banquillo.
Lo más destacado de esta victoria es que llegó sin los nombres que durante años simbolizaron el proyecto galáctico del PSG. Sin Neymar, Messi ni Mbappé; sin Sergio Ramos, Verratti o Dani Alves. Esta vez, el trofeo más codiciado del fútbol europeo fue ganado por un grupo de jugadores que demostraron carácter, cohesión y determinación.
Con esta consagración, el París Saint Germain inscribe su nombre entre los campeones de Europa, llevando el trofeo a las vitrinas del club por primera vez. Múnich, que presenció la histórica hazaña, se convirtió simbólicamente en una extensión del Arco del Triunfo.
La Marsellesa sonó fuerte en territorio alemán, en una noche que quedará grabada para siempre en la memoria de los aficionados del PSG y en la historia del fútbol europeo.