El secretario de Hacienda, Edgar Amador, aseguró que las finanzas públicas del país se mantienen bajo control, a pesar de que en el primer semestre de 2026 los ingresos tributarios y petroleros se ubicaron por debajo de lo programado. Al presentar el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública del segundo trimestre, destacó que el déficit presupuestario fue menor en 358 mil millones de pesos a lo previsto y que el balance primario registró un superávit de 115 mil millones.
Amador subrayó que la deuda pública se mantiene en una trayectoria sostenible, al representar 51 por ciento del PIB, cifra inferior en 1.6 puntos porcentuales a lo programado. Los ingresos presupuestarios del sector público, sin embargo, se ubicaron 141 mil millones de pesos por debajo de lo esperado, con un faltante de 118 mil millones en ingresos petroleros y una recaudación tributaria 53.7 mil millones menor a lo previsto.
La recaudación tributaria apenas creció 0.4 por ciento anual en el primer semestre, el avance más bajo desde 2020. En contraste, el gasto público registró un subejercicio de 498 mil 569 millones de pesos respecto al presupuesto aprobado. Amador atribuyó el rezago a la implementación de la nueva Ley de Infraestructura para el Bienestar y confió en que el gasto se regularizará en la segunda mitad del año.
En materia de combustibles, el subsecretario de Ingresos, Carlos Lerma, explicó que los estímulos fiscales a las gasolinas por 42 mil millones de pesos no afectaron las finanzas públicas, ya que fueron compensados por mayores ingresos por venta de petrolíferos. La renuncia recaudatoria neta ascendió a 13 mil millones de pesos, lo que calificó como un esfuerzo fiscal prácticamente nulo.
Amador también descartó que Petróleos Mexicanos requiera apoyo financiero adicional, al señalar que las aportaciones presupuestarias avanzan conforme a lo programado y que la empresa logró refinanciar parte de sus vencimientos en el mercado local.