IJaime Arturo Ruiz | @
jaimeruizmxjaime@primermovimiento.com
- La gastronomía contemporánea se construye, cada vez más, a partir del encuentro entre tradiciones.
En esa búsqueda por crear nuevas experiencias sin perder de vista los sabores de origen,
Sushi Hoko-Ki & Ramen presenta
Pizzushi, una propuesta que lleva a un mismo plato elementos de Japón, Italia y México.
La premisa podría parecer sencilla: combinar sushi y pizza. Sin embargo, el desarrollo detrás de esta preparación implicó resolver uno de los principales retos de la propuesta: conseguir que dos platillos con técnicas, temperaturas y texturas completamente diferentes pudieran convivir sin que ninguno perdiera su identidad.
El proyecto comenzó de manera inesperada durante un viaje hacia Querétaro. Una parada en carretera llevó al equipo de Sushi Hoko-Ki a descubrir un queso artesanal que despertó su interés. Tras conocer que era producido por artesanos de Aculco, Estado de México, el equipo decidió visitar la zona para conocer distintas variedades y explorar sus posibilidades dentro de la cocina.
De esta investigación surgió una idea que posteriormente se transformaría en Pizzushi. El objetivo no era simplemente colocar ingredientes de sushi sobre una pizza, sino desarrollar una preparación en la que ambos conceptos pudieran reconocerse y complementarse.
Tres cocinas, una propuesta
Pizzushi toma del universo japonés algunos de sus elementos esenciales: arroz para sushi, alga y la técnica de elaboración del rollo, además de las proteínas y combinaciones características de esta cocina.
La influencia italiana aparece en la masa, el horneado, el aceite de oliva, la albahaca y una reinterpretación de la salsa pomodoro, elementos que sirven como base para construir la experiencia de pizza.
México, por su parte, aporta ingredientes locales que funcionan como un puente entre ambas tradiciones. Entre ellos destaca el queso ranchero artesanal de Aculco, además de hortalizas y quelites de temporada.
Variedades como el quelite cenizo y los berros aportan frescura y una textura ligeramente crujiente, contrastando con la intensidad del queso, la salsa y los demás componentes de la preparación.
“Hoy el consumidor está mucho más dispuesto a experimentar. Existe una curiosidad gastronómica mayor: la gente quiere sorprenderse y probar algo que pueda reconocer, pero que al mismo tiempo le ofrezca una experiencia nueva. Eso también nos obliga a seguir evolucionando, conservando nuestra esencia, pero encontrando nuevas maneras de expresarla”, explica Hugo Morales, uno de los fundadores de Sushi Hoko-Ki & Ramen.
El desafío estuvo en la temperatura
Uno de los puntos más complejos durante el desarrollo fue conseguir que el sushi pudiera integrarse a una preparación que requiere horno y que debe servirse caliente.
El arroz para sushi necesita conservar determinadas condiciones de humedad, textura y consistencia, mientras que una pizza requiere temperaturas elevadas para lograr una masa correctamente horneada y un queso gratinado.
Por ello, el equipo realizó diferentes pruebas con masas, salsas, temperaturas, tiempos de cocción y procesos de horneado hasta encontrar una fórmula que permitiera servir la pizza caliente sin comprometer las características del arroz ni los demás elementos del rollo.
El desarrollo estuvo encabezado por Sergio Landín Hernández, chef corporativo de Sushi Hoko-Ki desde hace más de 18 años, junto con el equipo de cocina. Su experiencia en gastronomía japonesa e internacional, complementada con conocimientos de panadería y repostería, fue parte del proceso para encontrar el equilibrio técnico entre ambas preparaciones.
El resultado está diseñado para generar una evolución de sabores desde el primer contacto. La experiencia comienza con elementos asociados tradicionalmente con una pizza —masa, salsa, queso y hortalizas— para posteriormente revelar los componentes del sushi mediante el arroz, el alga, la proteína y los sabores característicos de un rollo.
Más que fusionar dos platos de manera literal, la propuesta busca que cada tradición pueda identificarse y, al mismo tiempo, formar parte de una preparación distinta.
Cuatro versiones para experimentar
La primera colección de Pizzushi está integrada por cuatro versiones saladas: Quesito, Conito, Exótico y Rollo Arrachera.
Las preparaciones estarán disponibles en presentación personal o mediana, esta última pensada para compartir entre dos personas. Los precios oscilan entre 147 y 279 pesos, dependiendo de la variedad y el tamaño.
Con Pizzushi, Sushi Hoko-Ki & Ramen apuesta por una tendencia que va más allá de mezclar ingredientes: reinterpretar técnicas y sabores conocidos para construir experiencias diferentes. En este caso, el resultado pone en un mismo plato la precisión del sushi, el carácter reconfortante de una pizza y el protagonismo de ingredientes mexicanos.