A quince días de la fecha establecida por el Gobierno de la Ciudad de México para concluir la remodelación de la Línea 2 del Metro con motivo del Mundial de Futbol 2026, los trabajos continúan de manera intensiva en distintas estaciones, donde aún persisten áreas acordonadas, pisos sin terminar y estructuras provisionales que complican el paso de los usuarios.
Durante recorridos en estaciones como Tasqueña, Bellas Artes y Allende se observaron cuadrillas laborando en la colocación de pisos, muros y pintura, así como nueva señalética en español e inglés. Sin embargo, en diversos puntos todavía hay zonas con losetas expuestas, materiales de construcción y espacios reducidos para el tránsito peatonal, lo que ha generado molestias y preocupación entre pasajeros.
En Bellas Artes, por ejemplo, permanece un tramo delimitado con mallas y trafitambos debido a la presencia de costales y materiales de obra, obligando a las personas a desplazarse con precaución. Mientras tanto, en Hidalgo continúan trabajos de instalación de loseta y adecuaciones en muros y pasillos, donde usuarios han reportado caídas derivadas de superficies irregulares.
Trabajadores señalaron que las labores se realizan tanto de día como de noche y que incluso se mantiene abierta la contratación de personal para acelerar la instalación de mármol y acabados. Aun así, algunos pasajeros expresaron dudas sobre que las obras puedan concluir en el tiempo previsto, ya que varias áreas llevan semanas cerradas o parcialmente habilitadas.
Por otra parte, permisionarios del Metro solicitaron a la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, impedir la regularización de al menos 305 locales presuntamente instalados de manera irregular en pasillos del Sistema de Transporte Colectivo. Los comerciantes entregaron documentación y fotografías a distintas dependencias capitalinas para solicitar investigaciones sobre posibles actos de corrupción relacionados con dichos espacios.
Los denunciantes aseguraron que algunos módulos ilegales generan pagos millonarios y cuotas periódicas que, señalaron, no ingresan a las finanzas del Metro.