Claudia Bolaños
El Gobierno de México construirá seis nuevos centros penitenciarios en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, con una capacidad total proyectada de 18 mil 480 espacios, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Durante el informe de avances de la Estrategia Nacional de Seguridad, el funcionario explicó que los nuevos centros contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos diferenciados para clasificar a las personas privadas de la libertad de acuerdo con su perfil y nivel de riesgo.
El proyecto se desarrollará por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, en coordinación con los gobiernos estatales.
La construcción de un nuevo penal en Sinaloa se anunció después de los hechos violentos registrados en el Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán, donde dos enfrentamientos entre internos ocurridos en octubre dejaron 12 personas muertas, entre ellas un niño de dos años que se encontraba de visita, de acuerdo con los reportes difundidos tras los hechos.
Tras esos episodios, el Gobierno federal anunció el reforzamiento de la vigilancia en el centro penitenciario con elementos de la Guardia Nacional y personal del órgano administrativo de Prevención y Reinserción Social.
Harfuch informó que, del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2026, las autoridades federales realizaron 3 mil 275 traslados de personas privadas de la libertad. De estos, destacó nueve operativos en Sinaloa en los que fueron trasladadas 636 personas a distintos centros federales.
En el mismo periodo se efectuaron 10 mil 513 revisiones ordinarias y 31 operativos extraordinarios en centros penitenciarios, con el aseguramiento de más de 306 mil objetos y sustancias prohibidas.
Además, se incorporaron mil 192 elementos al sistema penitenciario federal y se creó una unidad de reacción penitenciaria para atender situaciones de riesgo y apoyar a las entidades federativas.
El secretario señaló que la construcción de los nuevos centros forma parte de un modelo de gestión penitenciaria que contempla no solo ampliar la infraestructura, sino también mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control.