La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, pidió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, asumir la responsabilidad por la actuación de la policía estatal durante la manifestación del domingo 11 de octubre en Guadalajara, donde ciudadanos exigieron acceso a agua limpia. También planteó que renuncie si no puede resolver los problemas de la población.
Durante una conferencia de prensa este martes 13 de octubre, Montiel cuestionó el uso de la fuerza pública contra los manifestantes y pidió al gobierno estatal liberar a las personas que, según afirmó, fueron detenidas injustamente. Asimismo, exigió la destitución del secretario de Seguridad Pública de Jalisco.
“De una vez le decimos: si no puede, que renuncie. Si no puede resolver los problemas de la gente, que renuncie. Y si no, que se ponga a trabajar”, declaró la dirigente morenista al referirse al mandatario estatal.
La protesta se realizó para denunciar problemas en la calidad del agua que llega a viviendas de la Zona Metropolitana de Guadalajara. La movilización partió de la Glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías estatales.
Durante el operativo, los agentes utilizaron gas lacrimógeno y chorros de agua a presión para dispersar a los asistentes. Las autoridades reportaron 39 personas detenidas, mientras que los hechos también dejaron personas lesionadas, entre ellas manifestantes y elementos policiales.
Montiel acusó a Movimiento Ciudadano, partido al que pertenece Lemus, de trasladar al gobierno federal la responsabilidad por la atención de la crisis hídrica. Sostuvo que la administración estatal debe responder por sus decisiones y atender las demandas de la población.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó el uso de agua a presión para dispersar la manifestación y pidió al gobierno de Jalisco explicar las razones del operativo. También reiteró la disposición de la administración federal para colaborar en la solución de los problemas de abastecimiento y calidad del agua en la entidad.
La controversia se desarrolla mientras autoridades estatales y federales mantienen diferencias sobre las alternativas de financiamiento para las obras hidráulicas necesarias en Jalisco. La crisis del agua y las detenciones registradas durante la protesta mantienen abierto el debate sobre la respuesta gubernamental a las demandas ciudadanas.