Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum expuso la grave situación social y laboral que enfrenta San Quintín, en Baja California, y reconoció que el "acalorado regaño" que hizo este fin de semana a diputados de la entidad, el cual se hizo viral en redes sociales, obedeció a su inconformidad por la falta de trabajo en territorio y de cercanía de los legisladores con la población que vive en condiciones de profundas carencias.
Dijo que sintió que no iba que pudieran foto con ella con relación a la situación de San Quintín.
La mandataria describió a San Quintín como un municipio de reciente creación, con una amplia extensión territorial y una larga historia de producción agrícola sostenida por jornaleros. Señaló que durante años esta actividad se ha desarrollado bajo condiciones precarias, con jornadas laborales superiores a ocho horas, pagos por producción y, en muchos casos, ingresos que no alcanzan el salario mínimo. Indicó que gran parte de las familias que habitan la región son migrantes internos provenientes de Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Michoacán y Chiapas, incluidos pueblos originarios que se asentaron de manera permanente.
Sheinbaum detalló que muchas de estas familias viven en asentamientos irregulares, sin certeza jurídica sobre sus viviendas y con severas carencias de servicios básicos, particularmente de agua. Añadió que históricamente los jornaleros han estado expuestos al uso de plaguicidas y productos químicos que afectan su salud, además de que en el pasado fue frecuente el trabajo infantil.
Al referirse al episodio que se difundió ampliamente el fin de semana, la presidenta explicó que su molestia surgió cuando, tras recorrer la zona y constatar las condiciones de pobreza, algunos legisladores se acercaron para pedirle fotografías. “Cuando voy saliendo, algunos diputados me decían foto, foto, foto, y como que me parecía que no iba una cosa con la otra, la foto de la presidenta con las circunstancias que estamos viviendo”, relató.
Añadió que por esa razón expresó su reclamo de manera directa. “Por eso (estaba) un poco molesta les dije: no anden allá arriba, no se queden allá en el Congreso, acá en la ciudad, nada más; vayan a territorio, estén cerca de la gente”, señaló, al insistir en que quienes forman parte del movimiento deben mantener contacto permanente con la población, especialmente con la más humilde.
La presidenta reiteró que su gobierno dará continuidad y fortalecerá el Plan de Justicia para San Quintín, iniciado en la administración anterior, con acciones en materia de salud, educación, infraestructura y justicia laboral, y subrayó que el trabajo en territorio es indispensable para atender las carencias históricas de la región.