El número de víctimas mortales por el accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur de España ascendió este lunes a 40, de acuerdo con fuentes de la investigación. El siniestro, que involucró a un tren de Renfe con destino a Huelva y a un convoy de la compañía italiana Iryo que viajaba de Málaga a Madrid, dejó además más de 150 personas heridas.
De los lesionados, 41 permanecen hospitalizados en centros de Andalucía y 12 se encuentran en unidades de cuidados intensivos. Más de 220 elementos de la Guardia Civil trabajan en la zona del accidente para localizar desaparecidos, identificar cuerpos y reunir pruebas que permitan esclarecer las causas del impacto.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto nacional en memoria de las víctimas y aseguró que se realizarán todas las investigaciones necesarias para determinar el origen del siniestro.
En paralelo, un sindicato de maquinistas recordó que desde agosto había advertido sobre el deterioro de las vías de alta velocidad utilizadas por el tren, señalando la presencia de baches, desperfectos y desequilibrios. Según una carta citada por Reuters, las preocupaciones fueron expresadas de manera constante al operador, sin que se atendieran sus demandas.
Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y análisis en los vagones siniestrados y en las zonas aledañas de la línea ferroviaria, mientras se mantiene la atención médica a los heridos y el seguimiento a las familias de las víctimas.