La Reserva Federal de Estados Unidos decidió este miércoles mantener sin cambios sus tasas de referencia en un rango de 3.50-3.75 por ciento, en medio de una inflación persistente y de las presiones del presidente Donald Trump para reducirlas e impulsar el crédito. La decisión, tomada por mayoría en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), marca la quinta ocasión consecutiva en que se conserva el mismo nivel.
Tres de los 12 miembros del Comité votaron en contra, al considerar necesario un incremento de un cuarto de punto porcentual. Estos mismos presidentes de los bancos regionales de Cleveland, Dallas y Mineápolis ya habían mostrado su desacuerdo en la última reunión presidida por Jerome Powell en abril.
El actual presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró que no tiene “tolerancia” con una inflación que lleva más de cinco años por encima del objetivo de 2 por ciento. La institución señaló en su comunicado que la actividad económica “se está expandiendo a un ritmo sólido” y que la creación de empleo se mantiene estable, con una tasa de desempleo prácticamente sin cambios.
La inflación se ha visto impulsada por la guerra en Medio Oriente y por el aumento de la demanda derivada de inversiones en centros de datos y tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial. Warsh ha expresado que espera que el crecimiento de la productividad, apoyado en la IA, permita a la economía avanzar sin generar un repunte inflacionario.