Claudia Bolaños
Tecámac, Estado de México, se presenta como un destino turístico ideal durante las vacaciones de verano, gracias a su oferta que combina historia, cultura, naturaleza y recreación.
Ubicado estratégicamente cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y de la Ciudad de México, el municipio invita a conocer su patrimonio a través de rutas históricas, museos y espacios naturales.
Con más de 200 años de fundación, Tecámac destaca por sus 12 pueblos originarios. En San Lucas Xolox se encuentra el asentamiento prehispánico de Xólotl, mientras que en Los Reyes Acozac se pueden visitar el Museo de Arte Sacro, el Museo del Charro y la Antigua Estación del Ferrocarril.
En el ámbito natural y arqueológico, el Cerro de Tonalá en San Pedro Tecalco ofrece vestigios como la Piedra Meona con glifos prehispánicos y las Cruces Punteadas Teotihuacanas. También sobresale la ex hacienda de Ojo de Agua, que brinda recorridos para conocer su historia y arquitectura.
En las comunidades de Santo Domingo Ajoloapan, San Jerónimo Xonacahuacan, San Pedro Atzompa y San Francisco Cuautliquixca, los visitantes pueden disfrutar de gastronomía tradicional y templos históricos.
Para quienes buscan espacios recreativos, Tecámac ofrece el Parque Ecoturístico de La Redonda, con albercas, lago artificial, hotel y cabañas; y el Parque Ecológico y Deportivo Sierra Hermosa, considerado uno de los más atractivos del Estado de México, con áreas verdes, santuario animal y juegos infantiles.
Finalmente, en la Base Aérea de Santa Lucía se encuentran el Museo de la Aviación Militar y el Museo Paleontológico “Quinamétzin” o Museo del Mamut. Este último alberga la mayor colección paleontológica de América, con salas permanentes, jardín temático y tecnología interactiva. Ambos museos ofrecen entrada gratuita de martes a domingo, de 9:00 a 16:00 horas.
Imagen: Especial