Antes del fallo, el director de cine Carl Rinsch enfrentaba una posible condena mucho mayor por fraude y lavado de dinero; sin embargo, un tribunal federal de Nueva York lo sentenció a 30 meses de prisión por desviar 11 millones de dólares que Netflix le había entregado para concluir la producción de una serie de ciencia ficción que nunca fue terminada.
De acuerdo con la resolución judicial, el cineasta utilizó el dinero destinado al proyecto para realizar inversiones especulativas y adquirir artículos de lujo, entre ellos vehículos de alta gama, relojes, muebles y otros bienes personales. La investigación determinó que los recursos no fueron empleados en la producción de la serie, motivo por el cual fue declarado culpable de fraude electrónico, lavado de dinero y otros delitos financieros.
Durante la audiencia, la defensa argumentó que Rinsch atravesaba problemas de salud mental y solicitó una sanción menor. Incluso el actor Keanu Reeves envió una carta al juez pidiendo clemencia para el director, con quien trabajó en la película 47 Ronin. No obstante, el juez consideró que esas circunstancias no justificaban el fraude cometido.
Además de la pena de prisión, el tribunal ordenó a Rinsch devolver los 11 millones de dólares obtenidos de manera ilícita, cumplir un periodo de libertad supervisada al concluir su condena y someterse a tratamiento por sus problemas de salud mental y consumo de sustancias. La plataforma de entretenimiento no emitió comentarios sobre la sentencia.