El partido de los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo entre México y Ecuador, programado para las 19:00 horas en el Estadio Ciudad de México, sufrió un retraso de 30 minutos debido a una tormenta eléctrica en las inmediaciones del recinto. La decisión se tomó siguiendo los protocolos de seguridad de FIFA y Estados Unidos, que establecen la suspensión inmediata del encuentro cuando se detectan descargas eléctricas en un radio de 16 kilómetros.
A través de las pantallas del estadio se informó a los aficionados sobre el ajuste de horario, mientras que miles de asistentes se resguardaron en los pasillos del inmueble. Tanto jugadores como cuerpo técnico de ambas selecciones llegaron en tiempo y forma, aunque no pudieron realizar los calentamientos previos en el horario estipulado.
El personal de prensa, camarógrafos y fotógrafos también fue desalojado de la cancha y trasladado a un túnel de seguridad hasta recibir autorización para regresar. El protocolo establece que, si durante el lapso de espera se registran nuevas descargas eléctricas, la suspensión se renueva por otros 30 minutos hasta que se garantice la seguridad de los participantes y asistentes.
Hasta el momento, este es el segundo partido del Mundial 2026 que se ve afectado por condiciones climatológicas, luego de que el duelo entre Francia e Irak sufriera una suspensión de 90 minutos tras la primera mitad, lo que retrasó el inicio del segundo tiempo por casi dos horas.