Por Claudia Bolaños
El peso mexicano resistió tras la caída de bolsas en el mundo este lunes, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador, y dijo que espera que la inestabilidad económica no se prolongue mucho tiempo.
A nadie convienen la inflación que actualmente domina las economías mundiales, dijo.
Este lunes el peso mexicano sufrió su peor caída desde finales de febrero de 2020 al depreciarse frente al dólar 2.38 por ciento, para cerrar en 20.4565 unidades por dólar.
Sin embargo, López Obrador confió en que continúe la fortaleza del peso.
"Creo que va a pasar rápido porque todos los países están haciendo lo propio y a nadie conviene la inflación. Es algo que perjudica mucho, sobre todo a los más pobres, porque se pierde poder adquisitivo, el dinero no rinde", dijo el mandatario.
Resaltó que México ha adoptado estrategias para estabilizar la inflación, sobre todo en el sector alimenticio, por lo que su gobierno realiza acuerdos con otros países para importar alimentos que estabilicen precios.
"Esto se ha complementado con la política energética para hacer frente al crecimiento de los precios del crudo y de las gasolinas a nivel mundial", añadió.
Y resaltó la adquisición de la refinería de Deer Park, en Texas, justo cuando en varios países se vendían entre 20 o 30 plantas, porque pensaban que ya no serían útiles, pues todo ahora sería eléctrico.
Dicha compra ayudó a controlar el alza en las gasolinas.
Foto: Cuartoscuro