Claudia Bolaños
Andrés Manuel López Obrador, titular del Ejecutivo, dijo que dejará finanzas sanas y fuertes a su próximo sucesor o sucesora, con una deuda pública relajada.
A diferencia de lo que hicieron los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, López Obrador dijo que no contempla contratar deuda por 7.5%, como lo hicieron sus antecesores; de requerirlo solo sería por un 3%.
Y aclaró que los montos para concluir las obras de su gobierno, así como los programas de bienestar, ya cuentan con los recursos necesarios.
"Este año y el próximo vamos a seguir manejando las finanzas con mucha responsabilidad, para blindar la economía pensando hacia adelante, dejando también márgenes, por ejemplo, de no endeudar al país; porque si nos fijáramos como meta endeudar a México en la misma proporción con los mismos puntos, en que se endeudó al país en el gobierno de Calderón y de Peña, si en promedio creciera la deuda pública en 7.5% que fue lo que creció en cada uno de estos sexenios… Y si lleváramos nosotros también la deuda pública 7.5 entonces tendríamos que contratar deuda por cerca de tres puntos del producto, 900 mil millones de pesos, para obras y otras inversiones para dejar finanzas fuertes, porque ya lo que tenemos contemplado, la necesidad de presupuesto para concluir las obras que ya iniciamos para mantener los programas del bienestar, ya se tienen asegurados los ingresos".
Aseguró que se está fortaleciendo mucho el mercado interno, aunque sus adversarios digan que en realidad está destruyendo la economía del país.