Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, aseguró que el Estado mexicano está obligado atender de raíz el origen de la captación de base social de los grupos de la delincuencia organizada; sin embargo, su desmantelamiento no puede darse con la represión y la violencia, sino con equidad y desarrollo social.
El funcionario indicó que, en el caso de Guerrero, tras los hechos de violencia que ocurrieron en los últimos días, la zona en la que se da este fenómeno esta entre Petaquilla y Chilapa.
El subsecretario rechazó que la criminalidad esté ganando la batalla a las autoridades, por el contrario, los resultados, aunque lentos, van por buen camino. Además, indicó que las bandas delincuenciales logran captar base social de apoyo sobre todo a través de la coerción y la amenaza.
Ante la actual crisis de desplazamiento forzado en México, Encinas manifestó que la cifra de carácter general estima 300 mil personas en esa situación, asegurando que este problema se presenta por la violencia, además de la marginación, la pobreza, la caída en la actividad agrícola, la sequía, entre otros. Son muchos los factores.
Finalizo mencionando asegurando que mes con mes se reunirá con los padres y las madres de los jóvenes, así como con sus representantes. Confirmó que el último día de julio el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos culminará su labor en la coadyuvancia.