Un nuevo método utilizado por grupos delictivos para cometer robos a casa habitación ha generado preocupación entre autoridades y ciudadanos, luego de detectarse que delincuentes simulan entregas de comida o paquetería para identificar viviendas vulnerables y confirmar rutinas de los habitantes.
De acuerdo con reportes de seguridad, el esquema inicia con recorridos previos por calles y colonias, donde los criminales observan movimientos, horarios y posibles ausencias. Posteriormente regresan disfrazados de repartidores con mochilas, uniformes o motocicletas, bajo el argumento de entregar un pedido, con el fin de verificar si el domicilio se encuentra solo o identificar puntos de acceso.
Una vez seleccionada la vivienda, los responsables regresan días después para forzar la entrada y cometer el robo en un lapso de pocos minutos, aprovechando la información recabada durante las visitas previas.
El modus operandi cobró relevancia tras difundirse en redes sociales un asalto ocurrido en el Estado de México, donde cámaras de seguridad captaron el momento en que los sujetos ingresaron a una casa que ya había sido vigilada. En el interior se encontraba un menor de edad, quien tuvo que resguardarse mientras los intrusos revisaban el inmueble, lo que evidenció el alto nivel de riesgo de esta modalidad.
Especialistas y autoridades señalan que esta práctica no es nueva, pero ha ido en aumento. En algunos casos, los delincuentes incluso portan documentos falsos o dejan supuestos paquetes para analizar accesos, salidas y condiciones de seguridad antes de regresar a perpetrar el atraco.
Ante esta situación, expertos en prevención recomiendan no abrir la puerta a desconocidos, verificar cualquier entrega directamente con la empresa correspondiente, utilizar mirillas, interfones o cámaras de vigilancia, así como fortalecer la comunicación entre vecinos para detectar comportamientos inusuales y reportarlos oportunamente a las autoridades.