Por Claudia Bolaños
Diputados federales aprobaron la creación del Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH), como parte de las reformas a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas.
La iniciativa fue presentada por el Ejecutivo el pasado 6 de abril.
Con unanimidad de 489 votos, la tarde de este martes se aprobó el proyecto con el cual se pretende reforzar el combate al delito de desaparición forzada.
El nuevo organismo será una unidad administrativa con independencia técnico-científica, adscrita a la Comisión Nacional de Búsqueda.
Este será un sistema forense multidisciplinario de identificación humana ante el registro de 99 mil 80 personas desaparecidas y no localizadas, y 52 mil cuerpos sin identificar.
Sin embargo la justificación señala que de 1964 a 2022 hay un registro total de 243 mil 240 personas desaparecidas.
El proyecto fue turnado al Senado para su ratificación.
La diputada por morena, Nelly Minerva Carrasco, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, agradeció a todos los legisladores por cobijar esta iniciativa, a los coordinadores de los grupos parlamentarios y, por supuesto, al subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, al maestro Alejandro Encinas, así como la comisionada Nacional de Búsqueda, Karla Quintana y, principalmente, a Yolanda Morán y Grace Fernández.
Dijo que para nadie es ajeno que en estos momentos nuestro país está enfrentando una crisis forense.
Datos de la Fiscalía General de la República informan que de las 32 entidades federativas hay más de 52 mil cuerpos sin identificar, cifra que aumenta cada día debido a la ola de violencia que se percibe en todo el territorio nacional.
Los estados de Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León son los que se concentra el 71% del total de cuerpos sin identificar, sin embargo, a pesar de los esfuerzos del Estado mexicano la realidad es que la mayoría de las entidades federativas apenas cuenta con el 20% de capacidad para identificar los cuerpos que reciben, a la par de que persiste una sobreocupación del 40% en las instalaciones.
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