La Arquidiócesis de San Luis Potosí ha emitido una advertencia a la ciudadanía tras descubrir que dos sacerdotes suspendidos, J. Isabel Macías Alcalá y Gerardo Cuéllar, han estado oficiando misas y ofreciendo sacramentos de manera indebida, desobedeciendo las sanciones eclesiásticas impuestas por sus obispos.
El comunicado, firmado por el Pbro. Lic. José Antonio Martínez Ortiz, Secretario Canciller, insta a la comunidad católica a estar alerta y evitar ser engañados por estos individuos que operan especialmente en las zonas de Saucito y Angostura. Se recalca que según el código de derecho canónico (c.1333), un clérigo suspendido no está facultado para administrar sacramentos o sacramentales, ni ejercer la enseñanza o predicación.
La Arquidiócesis solicita a los sacerdotes vigentes informar a sus parroquianos sobre esta situación y prevenir cualquier acto de fraude. También se pone a disposición para resolver dudas y proporcionar más información en caso de ser necesario.
Esta medida resalta el compromiso de la institución con la práctica religiosa auténtica y la protección de sus seguidores contra el engaño.