El aumento de robos y asaltos en el Libramiento Noreste y el Periférico de Monterrey ha convertido ambas vialidades en rutas de alto riesgo para transportistas, conductores particulares y paisanos que se dirigen hacia los puentes internacionales en la frontera norte. Autoridades y usuarios han advertido sobre la creciente inseguridad en estos corredores carreteros estratégicos de Nuevo León.
De acuerdo con reportes recientes, los delincuentes aprovechan distintos tramos de estas carreteras para interceptar vehículos de carga y automovilistas, principalmente durante horarios nocturnos y de madrugada. La problemática ha generado preocupación entre operadores de transporte, quienes señalan que además de las pérdidas económicas, existe temor constante por la violencia con la que actúan algunos grupos criminales.
Especialistas en seguridad carretera han advertido que las rutas utilizadas para conectar con la frontera norte se han vuelto puntos vulnerables debido al tránsito constante de mercancías y vehículos particulares. Organismos del sector transportista también han señalado que este tipo de delitos impacta directamente en costos de operación, seguros y tiempos de traslado.
Ante esta situación, usuarios han solicitado mayor presencia de elementos de seguridad y vigilancia permanente en las zonas consideradas focos rojos, con el fin de disminuir los robos y brindar mayor protección a quienes circulan diariamente por estas arterias de Nuevo León.