El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU advirtieron que el incremento en los precios del petróleo, gas natural y fertilizantes provocará un alza inevitable en los precios de los alimentos, lo que incrementará la inseguridad alimentaria en países de bajos ingresos y dependientes de importaciones. En una declaración conjunta, los organismos señalaron que coordinarán acciones para apoyar a las poblaciones más vulnerables.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que el Índice de Precios de los Alimentos subió 2.4% en marzo respecto a febrero, alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2024. El organismo advirtió que, si el conflicto en Medio Oriente se prolonga y los costos de insumos se mantienen elevados, los agricultores podrían reducir la producción o cambiar a cultivos menos dependientes de fertilizantes.
Máximo Torero, economista jefe de la FAO, explicó que la situación podría agravarse si la crisis energética persiste más de 40 días, lo que afectaría directamente la capacidad de siembra y la oferta mundial de alimentos. Aunque los precios se mantienen 20% por debajo del máximo registrado en marzo de 2022 tras la guerra en Ucrania, la tendencia actual genera preocupación por sus efectos en la seguridad alimentaria global.