El Banco de México (Banxico) ajustó al alza su pronóstico de crecimiento económico, al pasar de 0.1% a 0.6% para 2025 y de 0.9% a 1.1% para 2026, tras un segundo trimestre con resultados más sólidos de lo anticipado.
De acuerdo con el informe trimestral marzo-junio, la economía mexicana mostró un dinamismo mayor al que sugerían las condiciones externas, lo que abre la puerta a un desempeño más favorable, en la medida en que los impactos de la política económica de Estados Unidos tarden en reflejarse.
El intervalo estimado de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 se amplió a entre 0.1% y 1.1%, mientras que para 2026 se prevé un rango de 0.3% a 1.9%.
La gobernadora del Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, advirtió que en la segunda mitad de este año se espera un menor dinamismo, aunque el consumo interno seguirá siendo un soporte para la actividad económica. Sin embargo, destacó que la inversión mantiene debilidad ante un entorno de incertidumbre prolongada.
En cuanto al debate sobre un posible mandato dual que combine estabilidad de precios y crecimiento económico, Rodríguez Ceja reiteró que el banco central cumple su papel al garantizar una inflación baja y estable, condición necesaria para un crecimiento sostenido y equitativo. Por su parte, la subgobernadora Galia Borja recordó que ningún banco central de economías emergentes ha adoptado este esquema, y que países como Nueva Zelanda abandonaron dicho modelo para priorizar el control inflacionario.
Factores de riesgo para la economía mexicana
Entre los riesgos a la baja destacan una eventual desaceleración en Estados Unidos y un endurecimiento en las políticas comerciales de Donald Trump, lo que podría afectar el comercio bilateral y el aprovechamiento del T-MEC.
En contraste, el PIB podría fortalecerse si las políticas comerciales estadounidenses resultan menos restrictivas, si la economía de EU mantiene un desempeño positivo y si los exportadores mexicanos logran diversificar y consolidar mercados bajo el tratado comercial.
En este contexto, la próxima visita del secretario de Estado de EU, Marco Rubio, a la Ciudad de México el 3 de septiembre será clave. El encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum incluirá temas de seguridad, migración y comercio, los cuales podrían influir en el rumbo económico del país.