La falta de vigilancia y mantenimiento en el parque lineal Ecoducto Río de la Piedad, ubicado sobre el camellón central del Viaducto Miguel Alemán, ha derivado en un entorno inseguro para peatones y vecinos, a pesar de que el espacio se extiende por tres alcaldías de la Ciudad de México.
De acuerdo con testimonios de habitantes y trabajadores de la zona, el parque —que cruza las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez y Miguel Hidalgo— presenta constantes robos de cableado de luminarias, asaltos a transeúntes y daños al mobiliario urbano, lo que ha generado preocupación entre quienes transitan diariamente por el lugar.
Vecinos señalaron que, aunque recientemente se han realizado labores de limpieza y reforestación, la falta de presencia policiaca y la inoperancia de casetas de vigilancia han convertido el espacio en un punto vulnerable. Además, el crecimiento de vegetación ha reducido la visibilidad en varios tramos, lo que facilita la comisión de delitos durante horarios de poca afluencia.
Comerciantes y residentes también reportaron casos de personas asaltadas incluso en horas de la mañana, así como la ausencia de iluminación en tramos amplios del parque debido al robo constante de cableado. A esto se suma la acumulación de basura y la falta de contenedores, lo que agrava la percepción de abandono.
Trabajadores del área de servicios urbanos reconocieron que el robo de infraestructura eléctrica impide mantener en funcionamiento el alumbrado, el cual —según señalaron— es reinstalado de forma recurrente sin que logre permanecer en servicio por periodos prolongados.
Habitantes de la zona advirtieron que, aunque el espacio ha sido intervenido con mejoras ambientales, la falta de vigilancia efectiva mantiene al parque lineal como un punto de riesgo para quienes lo utilizan a diario.