Para impedir que la transmisión del Covid-19 siga avanzando en la entidad, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, solicitó a los 217 ediles ejercer sus funciones de reguladores de la vía pública al impedir el ambulantaje y la instalación de tianguis en sus municipios.
Al presidir una rueda de prensa para actualizar el panorama ante la contingencia sanitaria, solicitó a los ediles recurrir al diálogo y respetar los derechos humanos y las libertades en los trabajos que realicen para alcanzar ese objetivo, con el que se busca privilegiar la salud.
Dio un plazo de tres días a las autoridades municipales para que, en el ámbito de sus atribuciones, actúen para impedir que se siga ejerciendo el ambulantaje en sus comunidades, pues representa un riesgo de contagio.
Advirtió que, en caso de que los ayuntamientos no atiendan esta solicitud de responsabilidad, el gobierno estatal asumirá las funciones y podrá “limpiar” las calles de vendedores ambulantes.