El consumo de bebidas alcohólicas listas para beber (RTD, por sus siglas en inglés) mantiene una tendencia al alza entre adolescentes de 12 a 17 años, especialmente entre estudiantes de bachillerato, donde ya representan la tercera categoría de mayor consumo, solo por debajo de la cerveza y los destilados.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, el 19 por ciento de los alumnos de secundaria y bachillerato reconoció consumir este tipo de bebidas, cuya popularidad ha crecido debido a su presentación y facilidad de acceso.
Académicos advirtieron que estos productos pueden adquirirse sin mayores restricciones en establecimientos cercanos a planteles educativos, situación que favorece su consumo entre menores de edad. Ante este panorama, especialistas consideraron necesario fortalecer las medidas de regulación y avanzar en propuestas legislativas que limiten la venta de estas bebidas a adolescentes.
La directora general del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) señaló que el problema requiere acciones más allá de la clausura de establecimientos, pues el objetivo es frenar un fenómeno que afecta la salud y el desempeño académico de estudiantes de entre 15 y 18 años.
Especialistas coincidieron en que el incremento en el consumo de bebidas RTD representa un reto para las autoridades educativas y sanitarias, por lo que insistieron en reforzar las estrategias de prevención y control para reducir el acceso de menores de edad al alcohol.