Los Buffalo Bills despidieron a Sean McDermott como entrenador en jefe este lunes, poniendo fin a un ciclo de nueve temporadas al frente del equipo tras su eliminación en la Ronda Divisional de los playoffs de la NFL contra los Denver Broncos por marcador de 33-30 en tiempo extra.
McDermott deja la franquicia con un récord de 98-50 en temporada regular y 8-8 en playoffs, sin lograr nunca avanzar al Super Bowl, a pesar de haber llevado a los Bills a la postemporada en ocho de nueve campañas y ganar cinco títulos consecutivos de la AFC Este entre 2020 y 2024.
El propietario Terry Pegula agradeció a McDermott por su trabajo al frente del equipo y destacó que, pese a haber transformado la organización en un protagonista constante, era necesario un nuevo enfoque para llevar al equipo “al siguiente nivel”.
Con la salida de McDermott, la franquicia promovió al gerente general Brandon Beane a presidente de operaciones de fútbol americano, cargo desde el cual encabezará la búsqueda del próximo entrenador en jefe de los Bills de cara a la temporada 2026 y el estreno de su nuevo estadio.
La decisión se da en un contexto de cambios importantes en la NFL, donde múltiples equipos han reemplazado a sus entrenadores en jefe tras la conclusión de la temporada, reflejando la presión por alcanzar el éxito en la postemporada.