El control del crimen organizado en la frontera entre Chiapas y Guatemala se ha intensificado, donde el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) presuntamente domina rutas comerciales y cobra hasta 20 mil pesos por permitir el paso de mercancías, de acuerdo con denuncias de pobladores y transportistas de la región.
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona fronteriza, la organización criminal exige pagos a comerciantes y transportistas que cruzan mercancías hacia territorio guatemalteco o hacia comunidades cercanas a la frontera. La cuota puede alcanzar los 20 mil pesos por cargamento, lo que ha generado temor entre quienes dependen de estas rutas para su actividad económica.
Habitantes señalan que la presencia del grupo criminal también implica presión sobre la población local. En algunos casos, aseguran que taxistas, transportistas y comerciantes son obligados a participar en bloqueos o movilizaciones cuando las fuerzas de seguridad intentan ingresar a ciertas localidades de la región.
La situación refleja la disputa por el control de los corredores de comercio y movilidad en la frontera sur, un punto estratégico para el tráfico de mercancías, drogas y el paso de migrantes. Especialistas y autoridades han advertido que esta zona se ha convertido en un territorio clave para organizaciones delictivas debido a su ubicación y a la cercanía con Centroamérica.
El Cártel Jalisco Nueva Generación es una de las organizaciones criminales más poderosas del país y mantiene presencia en diversas regiones de México y en otros países, donde participa en actividades como narcotráfico, extorsión y contrabando.